Seminarios

linea

CICLO DE SEMINARIOS
A 30 AÑOS DEL PLEBISCITO DEL 5 DE OCTUBRE DE 1988.

Con motivo de los 30 años del Plebiscito del 5 de octubre de 1988, la Fundación Patricio Aylwin organizó un ciclo de seminarios con diversas personalidades que tuvieron un rol activo en el referéndum.

 

A 30 años del Plebiscito de 1988, ¿Qué significa para el Chile de hoy?

 

 

Esa fue la pregunta que formuló la Universidad de Talca para rememorar el inicio de la recuperación democrática del país. La Institución, junto a la Fundación Patricio Aylwin y la Fundación Konrad Adenauer Stiftung (KAS), celebró el miércoles 3 de octubre un seminario que combinó la mirada de personalidades que tuvieron un rol activo en el referéndum con la visión de la nueva generación de dirigentes políticos chilenos.

En el salón Abate Molina del Centro de Extensión de la Corporación los invitados expusieron sus ideas y experiencias en relación con el referéndum.

En su discurso, el rector de la Universidad de Talca, Álvaro Rojas, consideró la importancia de la formación ciudadana de los estudiantes en un presente donde el 80% de los jóvenes en el país no conoce qué significa el 5 de octubre de 1988 para la historia de Chile. Asimismo, destacó que el Plebiscito es “una de las lecciones más lúcidas de civilidad de nuestros tiempos”.

“Las emociones y la alegría de ayer refrescan nuestra memoria; aceleran nuestro corazón y demorándonos en el recuerdo, rememoramos un tiempo excepcional, de una gran tensión; un tiempo en el que la mayoría de los chilenos supo mirar hacia adelante, pensando en el futuro de muchas generaciones que aspiraban a vivir en la buena patria”, expresó la autoridad.

Andreas Klein, representante de la Fundación KAS, advirtió durante su discurso que “la mayor amenaza a la democracia es la indiferencia”. Por su parte, Miguel Patricio Aylwin, presidente de la Fundación del expresidente Patricio Aylwin, destacó con nostalgia que “el pueblo de Chile desafió las adversidades para recobrar la democracia, con un espíritu de esperanza y reencuentro. Avanzamos hacia una patria más justa y tolerante”.

Conversatorio

El primer panel de discusión estuvo a cargo de Norbert Blüm, exministro Federal de Trabajo y Asuntos Sociales de la República Federal Alemana; y Carlos Huneeus, abogado, director ejecutivo del Centro de Estudios de la Realidad Contemporánea (CERC) y profesor de la Universidad de Chile.

Durante su intervención, Blüm recordó un episodio de su vida donde tuvo la oportunidad de recriminar al general Augusto Pinochet por el caso de 14 condenados a muerte y el ataque a la activista Carmen Gloria Quintana. Asimismo, destacó que “ustedes en Chile nos han dado la prueba de que las ideas son más poderosas que cualquier poder, han vencido un régimen militar sin armas”, finalizó acompañado de aplausos de los presentes.

En tanto, Carlos Huneeus expresó que “estoy celebrando los 30 años del triunfo del NO, y entiendo que no todos lo celebren” y planteó que la democracia le ganó a la pobreza del país, sin embargo, advirtió que la desigualdad y la concentración de la riqueza han sido las causantes de la creciente polarización en Chile.

Testigos del Plebiscito

El segundo panel estuvo dedicado a los “testigos” del Plebiscito. Allí participaron, Catalina Parot, presidenta del Consejo Nacional de Televisión; Jaime Gazmuri, académico de la Universidad de Talca, exembajador de Chile en Brasil y exsenador del Partido Socialista (PS); y Alejandro Foxley, exministro y presidente de Cieplan.

Parot valoró la importancia del mensaje político a través de la franja electoral. Contó que ella votó por el Sí: “Sin ser partidaria de las violaciones a los derechos humanos, voté que sí siendo una demócrata, voté que sí creyendo en la libertad, voté que sí creyendo en la dignidad de las personas y en el ser humano. Pensé, al igual que muchos otros chilenos que votaron que sí, que este iba a ser un camino hacia la democracia, yo nunca pensé en mi cabeza que al estar votando (por el sí) votaba por continuar con la dictadura. Yo hoy día, mirado desde la distancia, si hoy las circunstancias fueran distintas, obviamente votaría por el No”.

Gazmuri expresó que lo elemental fue romper el miedo durante la dictadura y lograr que las personas se inscribieran en el registro electoral con el fin de asegurar una participación de superior al 90% de la población habilitada para votar.

Mientras tanto, Foxley destacó que “los tecnócratas descubrimos que la verdad no está en los papers, está en la gente” y dijo que “yo me pregunto cuánta de la gente que votó por el Sí, lo hizo por la incertidumbre que generaba un cambio”.

El jueves 4 de octubre en el Salón de Honor de la Casa Central de la PUCV se efectuó el Seminario “A 30 años del triunfo del No: ¿Qué le dice al Chile de hoy?”, encuentro que fue organizado por la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, la Fundación Patricio Aylwin y la Fundación Konrad Adenauer Stiftung.

El evento contó con la asistencia de destacados panelistas e invitados de distintas generaciones, que pudieron apreciar una completa mirada sobre el Plebiscito del 5 de octubre de 1988, momento histórico que devolvió la democracia a nuestro país.

Entre los panelistas estuvo el actual director del Centro de Estudios Latinoamericanos de la Universidad de Georgetown, Arturo Valenzuela; las diputadas Camila Flores (RN) y Camila Rojas (FA); el diputado y presidente de la Democracia Cristiana (DC), Fuad Chahín; la historiadora Lucía Santa Cruz; el exembajador José Antonio Viera Gallo; el exministro René Cortázar y el investigador alemán Norbert Blum.

En su discurso, el rector de la PUCV, Claudio Elórtegui expresó que se organizaron dos paneles con representantes de las nuevas generaciones que no vivieron el plebiscito y otro con actores de la época para que al escuchar ambas visiones los asistentes pudieran armarse una visión completa de esta efeméride.

“La idea de este seminario es que permita dialogar en forma seria y respetuosa en un contexto de pluralismo, como corresponde a una democracia sobre este hito que ocurrió hace 30 años y que concluyó con el triunfo del No, lo que permitió asegurar el tránsito hacia la democracia. Es un evento muy importante en la historia de Chile. Nos parece que es muy necesario que las nuevas generaciones conozcan lo que fue esa gesta histórica, que conozcan la realidad de ese momento, cómo se llegó y cómo se avanzó desde la transición hacia la democracia”, explicó.

Por su parte, la vicepresidenta de la Fundación Patricio Aylwin, Mariana Aylwin, recordó lo difícil que fue derrocar a la dictadura por medio de las urnas luego de 15 años. “Para nuestra generación fue el hito más importante. Nos marcó profundamente. La gente piensa que sólo fue inscribirse y votar. Hubo que convencer a las personas y fue un proceso largo. Muchos decían que no querían participar de la Constitución de Augusto Pinochet, otros tenían miedo y se sentían amenazados. Fue una movilización electoral impresionante. Se peleó voto a voto. Las personas llegaron de manera silenciosa y fue un recuerdo imborrable”, recordó.

El representante de la Fundación Konrad Adenauer en Chile, Andreas Klein, agregó que “hoy la mayor amenaza para la democracia es la indiferencia. Cuando no ocupamos el derecho más básico de la democracia, el derecho a participar, estamos renunciando a nuestra libertad. Por eso, que aniversarios como este ocurrido en 1988 o la caída de Muro de Berlín son fechas tan importantes y memorables”.

Interesante debate entre parlamentarios

La diputada Camila Flores señaló que el plebiscito fue una fecha histórica y que estaba incluido como un mandato constitucional que estableció Pinochet a mediados de los años 80. “Fue una transición ejemplar, a diferencia de lo ocurrido en otros países como Cuba o Venezuela. Hay que hacer una historia completa, no sesgada. Hubo violaciones a los Derechos Humanos que también afectaron a los militares. Todos estos atropellos deben ser condenados”, expresó.

Flores recordó que esta ha sido la elección donde han participado más chilenos inscritos para votar. “Desde 1970 en adelante hubo una fuerte vulneración a los DD.HH. en Chile y esto queda consagrado en un acuerdo nacional para avanzar hacia la recuperación de la democracia (…) Estamos acostumbrados a una historia contada a medias, sabemos que la democracia no es perfecta”, advirtió.

Por su parte, la diputada Camila Rojas del Frente Amplio, rebatió cada punto de la anterior expositora y planteó que el plebiscito no sólo fue una lucha ganada en las urnas, sino que también fue un momento para perder el miedo a la dictadura y a los actos de represión que se cometieron en Chile.

“En esta nueva sociedad podemos decir lo que pensamos y creemos, instante que se alcanzó luego del plebiscito de 1988 (…) ¿Qué ha pasado en los últimos 28 años de democracia? La alegría no ha llegado completamente. Se siguió construyendo el modelo del Sí, un sistema neoliberal, modelo que se ha profundizado durante la democracia. Falta recuperar los derechos sociales, un sistema de educación gratuito y de calidad, un sistema de pensiones dignas, una democracia con mayores derechos. Falta avanzar para construir una nueva alegría”, indicó.

En esta misma línea, el diputado y presidente de la DC, Fuad Chahín, recordó que las fuerzas políticas se dieron cuenta que era posible derrotar a la dictadura y muchos electores se inscribieron para ejercer su derecho al sufragio. “¿Será posible estoy hoy en día? Hay que recuperar la confianza que permitió este momento. Los cambios fueron graduales, no hay que olvidar que la democracia llegó con senadores designados e inamovilidad de los comandantes en jefe. Podemos decir que la alegría llegó para aquellos que necesitaban alzar su voz y para muchos que vivían en el exilio”, apuntó.

Una mirada desde el extranjero

El destacado académico y politólogo Arturo Valenzuela, quien es director del Centro de Estudios Latinoamericanos de la Universidad de Georgetown y también fue Subsecretario de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental durante el primer gobierno de Barack Obama, recordó que en el plebiscito de 1988 fue observador internacional junto a 15 expertos de diversos países.

Valenzuela planteó que cuando se discutió el proyecto de la reforma constitucional de 1980, Pinochet quería que su mandato se renovara por 16 años, pero la fórmula no fue bien vista por los abogados y se optó por un plebiscito a realizar ocho años después. La aprobación de la Constitución de 1980, no cumplió con todos los estándares internacionales.

“Hubo autoengaño dentro de la dictadura. El régimen buscaba apoyo internacional y validación de su gobierno. La oposición realizó un trabajo de hormiga, yendo casa por casa para que las personas votaran sin miedo. Se consiguieron miles de voluntarios en las mesas y aunque el PC se resistió a entrar en el proceso eleccionario, se ganó la elección y Chile volvió a la democracia. Aylwin encarnó la difícil labor de avanzar hacia la transición”, planteó.

El panel continuó con las presentaciones del experto alemán Norbert Blum y un panel conformado por el director de El Mercurio de Valparaíso, Carlos Vergara; la historiadora Lucía Santa Cruz; el exembajador José Antonio Viera Gallo y el exministro René Cortázar.

Diversas figuras políticas y académicos formaron parte del seminario “La recuperación de la democracia en Chile y sus enseñanzas para las nuevas generaciones: a 30 años del plebiscito del 5 de octubre”, organizado por la Pontificia Universidad Católica, la Fundación Patricio Aylwin y la Fundación Konrad Adenauer Stiftung. Parlamentarios de la República como Fuad Chaín (DC); Karol Cariola (PC); Diego Schalper (RN) y Andrés Allamand (RN), participaron de esta instancia junto a académicos como Arturo Valenzuela (U. de Georgetown) y María Rosaria Stabili (U. Roma Tre). Además, se inauguró una nueva sala con el nombre de Patricio Aylwin Azócar, en un día simbólico que buscó destacar la relevancia de su rol en democracia. 

En su discurso, el rector Ignacio Sánchez reflexionó sobre la división que enfrentaba entonces la nación: “El país se debatía entre la transición pacífica y la lucha armada. Esto exacerbó las dificultades de diálogo. A veces olvidamos la relevancia histórica del plebiscito”.

Por su parte, el presidente de la Fundación Patricio Aylwin, Miguel Aylwin, se refirió a la esperanza que sembró este proceso. Había un “espíritu de confianza, tolerancia y encuentro. La sensación de que era posible avanzar hacia una patria más justa para todos los chilenos”, recordó.

En tanto, Andreas Klein, representante de la Fundación Konrad Adenauer Stiftung definió aquellos años como “excitantes y conmovedores. Ocurrió el fin de la dictadura en Chile, el quiebre de la URSS y la reunificación alemana. No fue el fin de la historia, como dijo Fukuyama. Hoy, la mayor amenaza de la democracia es la indiferencia”, recalcó.

“Lecciones para la democracia”, fue el título del primer panel que contó con la participación de los diputados de la República, Karol Cariola (PC), Fuad Chahín (DC) y Diego Schalper (RN); el académico de la Universidad de Georgetown, Arturo Valenzuela; y la directora de la fundación Chile 21 Gloria de la Fuente. Fue moderado por la periodista Constanza Santa María.

En esta primera parte del seminario se debatió sobre el proceso que desencadenó el plebiscito, las huellas y las lecciones que dejó para Chile. Mientras Chahín destacó el rol de mediador que tuvo el fallecido Presidente Patricio Aylwin, calificándolo como “rostro de la confianza”, Cariola se refirió a la valentía de quienes impulsaron la participación política de este proceso. Así, destacó “la unidad en la diferencia, pese al miedo tras los asesinatos en dictadura”.

Por su parte, Schalper hizo un llamado a rechazar todo tipo de dictaduras y aseguró que según la acepción de esta palabra es posible hablar de dictadura en Chile a nivel de diversas problemáticas sociales que se viven en el territorio. “En Chile subsisten muchas dictaduras: de la sobrevivencia cotidiana en sectores pobres. La dictadura del miedo al futuro en el caso de la clase media. Nuestra generación debe ser capaz de liderar una transición social”, manifestó.

Asimismo, la directora de la Fundación Chile 21, Gloria de la Fuente, analizó el escenario político que se vivía previo y posteriormente a este hito. “El plebiscito no sólo fue producto de las urnas. Todo explotó en 1983 con las protestas, incluso antes, en la clandestinidad (…) Luego, las comisiones Rettig y Valech fueron ejercicios de memoria para poder mirarnos las caras”.

Al respecto también se refirió el académico de la Universidad de Georgetown, Arturo Valenzuela, quien analizó la importancia de la participación política pese a los temores asociados a la represión y violaciones a los DDHH en dictadura. “Un 92% de los chilenos registrados en el padrón votaron en el plebiscito. Augusto Pinochet quería avalar que el pueblo estaba con el régimen, que Chile era ‘un país ganador’. Por eso permitió el plebiscito. El triunfo del No fue una hazaña”, manifestó.

Testigos de la historia

El segundo panel del seminario buscó dar a conocer las posturas de algunos de los protagonistas políticos de esta fecha. Heraldo Muñoz, presidente del PPD, fue uno de los participantes. Entre las vivencias que recordó, mencionó las largas horas de dibujos animados que se emitieron en la televisión y la tensión que se vivió debido al temor existente. “El primer anuncio fue en favor del Sí. Tuvimos que llamar a observadores internacionales al comando del No por miedo a un ataque”, rememoró.

En tanto, en su intervención, Gutenberg Martínez, exdiputado y expresidente de la DC, recordó las condiciones que enfrentaba Chile a nivel social y económico. “La pobreza llegaba al 45% y se estaban violando sostenidamente los DDHH” señaló, y agregó que estas circunstancias impulsaron a la población a votar.

El senador Andrés Allamand (RN) también fue parte de este panel. Llamó a valorar los acuerdos alcanzados en ese entonces: “Hay que pensar que el Sí obtuvo un 44%. No se podía ignorar ese porcentaje. Los acuerdos debían fructificar”.

Como invitada internacional, participó la académica de la Universidad de Roma Tre, Maria Rosaria Stabili. En su intervención calificó el triunfo del No como “uno de los hitos más hermosos de la historia de Chile (…) La lucha contra el dictador Augusto Pinochet, fue protagonizada por diversos actores representados en el arcoíris. Europa vio en Chile un trozo de su historia”.

Tras la realización de ambos paneles dictó una conferencia Norbert Blûm, exministro del Trabajo y Asuntos Sociales de Alemania y exmiembro del Bundestag (órgano legislativo).

Nueva sala Patricio Aylwin Azócar

El término de esta conmemoración contó con una simbólica inauguración de la nueva sala Patricio Aylwin Azócar. Fue nombrada en una placa de la Facultad de Derecho, la cual fue bendecida por el vicegrancanciller UC, Tomás Scherz, quien realizó una analogía entre la nueva sala y el acto de plantar un árbol con “buenos frutos”. Por su parte, el rector Sánchez manifestó que este 5 de octubre “es el día más apropiado para inaugurar esta nueva sala”, debido al rol que tuvo Aylwin en la transición.

En tanto, el hijo del expresidente, José Aylwin, agradeció el nombramiento de la sala y el hecho de que se recordara la trayectoria académica de su padre; una veta “poco conocida”. Este gesto, señaló, “reconoce y honra su trayectoria como hombre de Estado y como académico”.