A partir de octubre de 1990 y hasta el término de su mandato, todas las mañanas el presidente Patricio Aylwin recibía en su despacho un Informe que contenía un resumen de las noticias publicadas por diferentes medios de prensa nacional.
Más que un registro de prensa, estos Informes constituyen una fuente única para comprender el clima político, social y económico durante el gobierno de Aylwin, y son un insumo clave para investigadores, periodistas e historiadores interesados en el periodo de transición a la democracia.
Su contenido permite reconstruir la agenda pública del gobierno, identificar las tensiones persistentes entre los actores políticos y militares, y observar cómo se narraba —y negociaba— el proceso de democratización en tiempo real.

