UN ESPÍRITU JOVEN EN UN VIEJO PARTIDO: orígenes de la Falange Nacional (1915-1935)

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A modo de conclusión

 

El recorrido entre 1915 y 1935 muestra que el surgimiento del Movimiento Nacional de la Juventud Conservadora —futura Falange Nacional— constituyó la culminación de un proceso en el que una joven generación católica buscó la implantación de un nuevo orden político y social, inspirado en la Doctrina Social de la Iglesia y orientado a responder a los desafíos que planteaban la crisis del liberalismo, el avance del socialismo y el influjo de los totalitarismos en la época.

Una generación que, obligada por las circunstancias políticas chilenas, tuvo el tiempo para formarse y reflexionar. La influencia de maestros como Óscar Larson, Jorge Fernández Pradel y Fernando Vives, así como el contacto con corrientes de pensamiento católico europeo (Maritain, Bloy, Péguy), fue decisiva para consolidar en ellos una ética militante, sustentada en la convicción de que la política debía estar al servicio del bien común y fundada en principios cristianos permanentes.

Su ingreso al Partido Conservador respondió tanto a la presión del contexto de crisis institucional como a la estrategia de líderes como Rafael Luis Gumucio, pero desde un comienzo estuvo marcado por la ambigüedad: lejos de asumir sin reservas la tradición conservadora, los jóvenes se proyectaron como agentes de renovación. La organización del Movimiento de los Estudiantes Conservadores, la posterior Juventud Conservadora y finalmente el Movimiento Nacional de la Juventud Conservadora (1935), evidencian cómo esta generación fue forjando un estilo político propio: dialogante, disciplinado, de vocación nacional y corporativa, y con una fuerte impronta juvenil que aspiraba a superar el formalismo y la inercia del conservadurismo tradicional.

La convención de octubre de 1935 constituyó un punto de inflexión: allí se aprobaron estatutos y principios que dotaron al movimiento de autonomía relativa, cohesión doctrinaria y sentido de misión histórica. El ideario socialcristiano y corporativo elaborado en esa instancia no solo consolidó la identidad del MNJC, sino que anticipó el quiebre con el conservadurismo clásico y abrió el camino a la conformación de la Falange Nacional.

 

Bibliografía

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