El primer gobierno de la transición democrática chilena, encabezado por Patricio Aylwin (1990–1994), incorporó la situación y los derechos de las mujeres como un componente relevante del proceso de reconstrucción democrática, institucional y social tras diecisiete años de dictadura. Este artículo analiza el enfoque adoptado por dicha administración respecto de las mujeres, examinando sus fundamentos ético-políticos, la creación y articulación de nuevas instituciones —especialmente el Servicio Nacional de la Mujer (SERNAM) y la Fundación para la Promoción y Desarrollo de la Mujer (PRODEMU)—, las principales políticas públicas impulsadas durante el período y los límites estructurales que condicionaron su implementación. Se sostiene que la política hacia las mujeres respondió a una concepción amplia de la democracia, entendida no solo como restitución de libertades políticas, sino como un proceso de ampliación de derechos, fortalecimiento del tejido social y cambio cultural gradual, coherente con las restricciones propias de la transición.

Ver artículo AQUÍ