Durante los cuatro años de su gobierno, el presidente Patricio Aylwin acompañó a los trabajadores en la celebración del Día del Trabajo. Lo hizo “no sólo porque la inmensa mayoría de los trabajadores chilenos me apoyaron en mi elección presidencial; no sólo porque la gran mayoría de los trabajadores chilenos me honran con su comprensión y con su confianza; los creo, mis amigos, me siento amigo suyo; no sólo porque los trabajadores chilenos constituyen la mayoría de la población de nuestra Patria, sino, fundamentalmente, porque pienso que el trabajo es la expresión más alta de la dignidad humana.  Mediante el trabajo el hombre participa en la tarea de la creación”.

Citamos a continuación algunos extractos del discurso del presidente Aylwin el 1 de mayo de 1993 en que se refiere a las metas ya alcanzadas en los tres años y dos meses de gobierno, las tareas en marcha y los desafíos para el futuro próximo en materia laboral y previsional.

Entre los logros, el presidente destacó:

En primer lugar, el restablecimiento de la libertad, del respeto a las personas. Todos los chilenos pueden expresarse, organizarse, luchar por lo que creen mejor.  Lo único que el gobierno será implacable en no aceptar es la violencia y la calumnia.

Segundo logro.  Hoy hay mucho más trabajo en Chile que hace tres años. En estos tres años se han creado 400 mil nuevas ocupaciones, y la tasa de desocupación ha descendido a menos del 5 por ciento, una de las más bajas en la historia nacional.

Tercer logro.  Se mejoran las remuneraciones.  En tres años los ingresos medios han crecido en un 12 por ciento real; los ingresos mínimos en un 25 por ciento en términos reales; las asignaciones familiares en un 50 por ciento; los pensionados recuperaron el 10,6 por ciento de que fueron privados durante la dictadura y han mejorado también, en un porcentaje importante, el valor real de sus pensiones.

Un cuarto logro:  la organización sindical.  Las nuevas leyes sobre organización sindical y negociación colectiva y sobre centrales sindicales, permiten que se multipliquen en el país los sindicatos, que han aumentado su número en un 50 por ciento, que más trabajadores se sindicalizan.  En este período se han sindicalizado 215 mil trabajadores, lo que representa un aumento de un 40 por ciento del total de trabajadores sindicalizados.  Hoy hay más de 720 mil trabajadores sindicalizados en Chile.

Otros logros: La ley dictada a comienzos de mi gobierno elevó el tope de la indemnización por años de servicio en caso de despido, de cinco meses a once meses; extendió el beneficio de una indemnización, mediante un sistema especial, a los trabajadores de casa particular.  Hoy día casi 200 mil trabajadores, principalmente mujeres, que en el pasado no tenían ninguna protección en el caso de ser despedidos, hoy día tienen un sistema de indemnización para enfrentar esa emergencia.

En otro campo: la capacitación para el trabajo.  El gobierno, en colaboración con la Central Unitaria de Trabajadores, y también con las organizaciones empresariales, ha estado preocupado de impulsar mecanismos de capacitación de los jóvenes para el trabajo. A través del Ministerio del Trabajo, con la colaboración del Ministerio de Educación, han podido, o están acogiéndose a los beneficios de estos cursos de capacitación 50 mil jóvenes en el curso del último año y medio.  Esperamos que esta cifra, en el próximo año y medio, se duplique.  Es decir, 100 mil jóvenes chilenos habrán obtenido capacitación para el trabajo.

A continuación, Aylwin hizo referencia a las tareas que estaban en marcha:

La tramitación de la Ley sobre Contrato Individual de Trabajo, que entre muchos otros beneficios, amplía el descanso dominical a los trabajadores del comercio, asegura el derecho a vacaciones a todos los trabajadores por tres semanas a lo menos, establece garantías mínimas a los trabajadores temporeros.

El funcionamiento de la comisión tripartita, que conforme al convenio 144 de la OIT, sobre normas internacionales del trabajo, hemos constituido y está funcionando. En los próximos días enviaré al Congreso, para su ratificación, algunos de estos convenios, como el de protección a maternidad, condiciones de trabajo y el de salud ocupacional.

El impulso a la creación de comisiones tripartitas por sectores.  Un ejemplo de ellas es la constituida en el sector forestal.  Representantes de los trabajadores, de los empresarios y del gobierno, están analizando y verificando en el terreno el cumplimiento de las leyes sociales y las condiciones de trabajo de los trabajadores del sector forestal, y estudiando la manera de mejorar su condición.

El proyecto de ley, actualmente en trámite en el Congreso, que garantiza el derecho de asociación de los trabajadores del sector público. 

El proyecto de ley, actualmente en trámite en el Congreso, que enfrenta la previsión y otorga beneficios previsionales a los trabajadores exonerados durante la dictadura.

Y sobre los desafíos pendientes, el primer mandatario se refirió a los que, a su juicio, eran tres aspectos que debían ser preocupación preferente en el futuro próximo:

Primero, extender la negociación colectiva.  Las leyes no lo impiden, en muchos sectores, que haya negociación.  Sin embargo, en el hecho no la hay.  Y yo creo que ello obedece, fundamentalmente, a dos factores: hay que robustecer la organización sindical -y esta es tarea fundamental de los propios trabajadores- y, por otra parte, hay que cambiar o hacer evolucionar la cultura de ciertos sectores empresariales que todavía, equivocadamente, miran al sindicato como enemigo, debiendo entender que la colaboración entre trabajadores y empresarios es, sobre bases de justicia, el mejor camino para el éxito de las empresas y que, sobre esas bases, es posible impulsar mecanismos de negociación que sean la mejor garantía de progreso.

En segundo lugar, es indispensable seguir impulsando y acentuar los mecanismos de capacitación en formación profesional, especialmente frente a los procesos de reconversión laboral. Y en este sentido, juzgo indispensable, y comprometo la voluntad del gobierno para impulsar la creación de un Fondo Nacional de Capacitación de los Trabajadores.

Tercero, crear un mecanismo de seguro de desempleo en el que concurran todos, que sea justo y cuyo financiamiento sea sostenible.  Pienso que este es un desafío al cual todos debemos comprometer nuestra voluntad de afrontarlo en el menor tiempo posible, y yo, por mi parte, expreso mi decisión personal de hacer todo cuanto esté para, en el curso de mi gobierno, dejar planteado ante el Parlamento un mecanismo adecuado para enfrentar esta necesidad fundamental de los trabajadores chilenos.

Al terminar su discurso, Aylwin hizo algunas consideraciones finales:

Los hechos demuestran que para superar la pobreza hay que crear más riqueza.  De allí el empeño de mi gobierno de impulsar el crecimiento de nuestra economía, de motivar la mayor inversión, de abrir posibilidades a nuevas exportaciones, de impulsar, en fin, una actividad económica que permita cada vez disponer de más bienes. 

Pero con la misma claridad, permanentemente he sostenido, y es la inspiración fundamental de mi gobierno: no creemos que baste el crecimiento; éste debe ir acompañado de políticas sociales claras de parte del Estado. Por eso nosotros sostenemos una política que hemos llamado «de crecimiento con equidad».  Impulsar el crecimiento, por una parte, impulsar la justicia social por la otra.  Ambos esfuerzos de la mano.  Y ese esfuerzo conjunto es el que nos está permitiendo que hoy día desde el exterior se mire a Chile como un ejemplo.

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