En estos días una Encíclica escrita en 1891 ha cobrado nuevo interés en el mundo cristiano.

El recién entronizado Papa León XIV ha elegido el nombre de uno de sus más ilustres predecesores:  León XIII, autor de la Encíclica Rerum Novarum: De conditione operariorum  (De las cosas nuevas: sobre la condición de los obreros), documento fundacional de la Doctrina Social de la Iglesia Católica.

Transcurridos 134 años desde su publicación, León XIV ha hecho referencia a esta Encíclica en varios de sus discursos iniciales, subrayando su relevancia para los desafíos sociales del presente e invitando a releer el texto como guía para renovar el compromiso cristiano con la justicia, la dignidad humana y el bien común.

Hace 34 años, el entonces presidente Patricio Aylwin, ante un grupo de estudiantes de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, reflexionaba sobre la Doctrina Social de la Iglesia expresada en la Rerum Novarum y en la Encíclica Centesimus Annus, con la que el Papa Juan Pablo II conmemoró el centenario de aquel documento fundacional.

En su intervención, Aylwin destacó la vigencia del mensaje eclesial: “Hoy los desafíos del mundo no radican, como en el pasado, en una pugna fundamentalmente ideológica. Ello nos permite liberar energías para concentrarnos en las tareas del futuro. Entre ellas, la que sigue vigente y debe concitar nuestro mayor esfuerzo, es la lucha por la justicia y por la superación de la pobreza. Hemos ganado la batalla de la libertad. Ahora tenemos que ganar la batalla de la justicia social, tenemos que derribar el muro de la pobreza”.

La historia no ha cerrado sus heridas. Sus desafíos siguen entre nosotros. Las palabras de Aylwin, pronunciadas hace más de tres décadas, resuenan con fuerza en un mundo donde la libertad política ha avanzado, pero donde la justicia social continúa siendo una deuda pendiente. En tiempos de nuevas incertidumbres, el llamado a derribar el muro de la pobreza sigue siendo una tarea ética y política ineludible.

Ver discurso del presidente Aylwin