ACUERDO NACIONAL PARA LA TRANSICIÓN A LA PLENA DEMOCRACIA

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A 40 años del Acuerdo Nacional, la historia invita a no olvidar cuánto puede lograr el diálogo cuando hay voluntad de encuentro.

Primeras reacciones

Al día siguiente de la firma, el “Acuerdo Nacional para la Transición a la Plena Democracia” fue publicado en el diario La Segunda. 

Acuerdo Nacional para la Transición a la Plena Democracia, 25 de agosto de 1985

Hubo inmediatas reacciones, de aplauso las más, pero también de crítica. El gobierno vio en el Acuerdo una “traición al pueblo” e insistió que “el camino institucional está trazado por la Constitución Política aprobada en 1980”.

Recorte de prensa «S.E. formuló objeciones al Acuerdo Político», 29 de agosto de 1985

 La Unión Demócrata Independiente se sintió aislada y tildó el documento de un “mero esbozo”.

Declaración «UDI alerta para que el Acuerdo Nacional no mueva a errores», 7 de septiembre de 1985

El Movimiento Democrático Popular manifestó que no lo aprobaba, exigiendo la salida inmediata de Pinochet como condición para iniciar el proceso de transición.

Declaración «Declaración pública del MDP sobre Acuerdo Nacional», 29 de agosto de 1985

El Partido Comunista manifestó que el Acuerdo adolecía de «notorias insuficiencias» y llamó a la desobediencia civil y la rebelión para poner fin a la dictadura. 

       Carta del Partido Comunista al cardenal Fresno y declaración , agosto-septiembre de 1985

Monseñor Fresno, con fecha 31 de agosto, envió una carta al presidente de la República en que le pedía tener en cuenta todo lo positivo que significaba el acuerdo logrado.

Carta del cardenal Fresno al presidente Pinochet, 31 de agosto de 1985

Recién el 14 de octubre, bajo la firma del Ministro Secretario General de la Presidencia, mayor general Santiago Sinclair, llegó la escueta respuesta de Pinochet: «S.E. agradece sus oraciones para que Dios bendiga sus pasos de gobernante y me encarga transmitirle que él hará lo mismo por V.E. en beneficio de su misión de Pastor«.

Carta de ministro Sinclair al cardenal Fresno,  14 de octubre de 1985

La unánime reacción internacional respecto al Acuerdo fue de esperanza y apoyo.

Más por abrir canales de comunicación con el gobierno que por oficializar una entrega del Acuerdo, “los hombres del cardenal” intentaron tomar contacto con las autoridades. Solo lograron reunirse con el subsecretario del Interior, Alberto Cardemil, a quien le entregaron el documento oficialmente y le solicitaron una reunión con el ministro del Interior Ricardo García, la cual nunca se llevó a cabo.

Dado que el gobierno no había abierto aún ningún cauce de diálogo, el inmovilismo y la creciente impaciencia pusieron a prueba las relaciones entre los partidos políticos de los firmantes del documento, así como las de estos con sus respectivas bases. El tiempo apremiaba.