ACUERDO NACIONAL PARA LA TRANSICIÓN A LA PLENA DEMOCRACIA
A 40 años del Acuerdo Nacional, la historia invita a no olvidar cuánto puede lograr el diálogo cuando hay voluntad de encuentro.
A cuatro décadas de la firma del Acuerdo Nacional para la Transición a la Plena Democracia, vuelven a surgir en la política chilena señales de que las divisiones amenazan con imponerse sobre los acuerdos. En este escenario, mirar al pasado permite valorar el esfuerzo que implicó alcanzar consensos y advertir sobre el riesgo de retroceder en lo que tanto ha costado construir.
El Acuerdo Nacional, suscrito el 25 de agosto de 1985, fue una iniciativa del cardenal Juan Francisco Fresno que logró reunir a partidos de distintas tendencias ideológicas con el objetivo de encontrar una salida pacífica y negociada a la dictadura militar. Este pacto marcó un hito por su amplitud política y su compromiso con el pluralismo, los derechos humanos y la recuperación institucional, en un contexto de fuerte polarización y violencia. Su elaboración fue fruto de un proceso de diálogo impulsado por la Iglesia católica, que actuó como garante y mediadora.
Este minisitio contiene un relato basado en el documento “Entretelones del Acuerdo Nacional”, de José Zabala -actor relevante del proceso que dio forma al Acuerdo- que incorpora la referencia a las fuentes citadas por el autor -como actas de reuniones, cartas y declaraciones- que hoy son parte del Archivo Cidoc de la Universidad Finis Terrae. Incluye además las presentaciones que hicieron algunos de los firmantes y gestores del Acuerdo en un seminario organizado por la Corporación Justicia y Democracia al cumplirse diez años de su firma.